Ramón Fernández-Rañada Menéndez de Luarca
Ramón Fernández-Rañada Menéndez de Luarca nació en Oviedo en 1943 y falleció en su ciudad natal el 19 de febrero de 2024, a los ochenta y un años de edad. Arquitecto de formación y urbanista de vocación, está considerado una de las figuras de mayor relevancia del urbanismo asturiano de las últimas décadas del siglo XX, período en el que impulsó y coordinó una parte sustancial del planeamiento territorial de la región. Coordinó los planes de ordenación de la costa asturiana, de la ría de Villaviciosa y de los municipios de Siero, Gijón y Avilés, y participó en la elaboración del catálogo de edificios singulares de Oviedo.
Familia
Era hermano de los científicos Manuel Fernández-Rañada Menéndez de Luarca y Antonio Fernández-Rañada Menéndez de Luarca —este último, físico de reconocido prestigio— y primo del también arquitecto José Ramón Menéndez de Luarca, con quien coincidiría más tarde en distintos encargos profesionales. Contrajo matrimonio con María Elena Lobato de Blas.
Formación
Se matriculó en 1962 en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, donde se graduó como arquitecto en 1968. Durante sus años de formación cursó también estudios de Filosofía, que no llegó a concluir, y de Sociología en el CEISA (Centro de Enseñanza e Investigación), en dos convocatorias, 1965-1966 y 1967-1968, siendo alumno de Enrique Tierno Galván. Asistió asimismo a un curso del Seminario de Arte Oriental, impartido por el profesor Riviere, en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, en el curso 1966-1967.
Ya especializado en Restauración desde 1967 y en Urbanismo desde 1971, amplió su formación en Roma, donde cursó el Cours de Spécialisation pour la Conservation et la Restauration des Monuments et des Sites Historiques en el Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de Bienes Culturales (UNESCO) y en la Facoltà di Architettura di Roma, entre enero y julio de 1969, gracias a una beca de la Fundación March destinada a estudios de restauración. Posteriormente obtuvo el título de Master of Arts en Ciencia Regional por el Departamento de Diseño Cívico de la Universidad de Liverpool, estancia financiada mediante una beca Francisco Franco del Instituto Nacional de la Vivienda para la realización de investigaciones en Glasgow, entre 1969 y 1970.
Compromiso cívico y primeros pasos profesionales
Durante sus años de estudiante en Madrid, en pleno tardofranquismo, se implicó en el movimiento estudiantil antifranquista, colaborando desde 1963 con el Sindicato Democrático de Estudiantes, y comenzó su relación con la oposición antifranquista como independiente, sin militar en ningún partido. A su regreso a Asturias participó en Amigos de la Naturaleza Asturiana, una de las primeras entidades del movimiento ecologista en la región, que denunciaba los efectos del urbanismo descontrolado propio del desarrollismo franquista.
Decidió especializarse en urbanismo por entender que era esta disciplina, más que la arquitectura propiamente dicha, la vía adecuada para intervenir sobre la sociedad. Su primer encargo profesional lo recibió en 1970, cuando el entonces presidente de la Diputación de Asturias, José López-Muñiz, le llamó para acometer la ordenación de la zona central de la región. Con la llegada de la Transición, los primeros ayuntamientos democráticos y la autonomía asturiana, Fernández-Rañada se convertiría, junto con Arturo de Terán, Enrique de Balbín y otros profesionales, en una de las figuras fundadoras del urbanismo democrático de la región. Entre 1975 y 1978 presidió la Delegación de Oviedo del Colegio Oficial de Arquitectos de León y Asturias.
Trayectoria como urbanista
A lo largo de más de tres décadas de actividad profesional, Fernández-Rañada redactó, coordinó o dirigió un extenso número de instrumentos de planeamiento en Asturias, tanto de ámbito municipal como comarcal y regional.
En el planeamiento de dimensión municipal, elaboró la delimitación del suelo urbano del municipio de Aller (1975) y, en colaboración con Efrén García y SADEI, las Normas Complementarias y Subsidiarias de Llanera (1976). Participó en el documento marco para la revisión del Plan de Ordenación de Avilés (1980), junto con Enrique Balbín, Fernando Marcos y Luis Aranda, y dirigió, en colaboración con Balbín, el Plan General de Ordenación del Término Municipal de Avilés (1982-1985), obtenido por concurso público. Entre 1981 y 1983 intervino, junto con Loch, Menéndez de Luarca y Navarro, en la revisión del Plan General de Ordenación del Término Municipal de Gijón, también adjudicada por concurso público; este plan, entregado en 1983 y aprobado en 1986, supuso una transformación radical en el desarrollo urbano de la ciudadtras un urbanismo desarrollista que el propio Fernández-Rañada llegó a calificar con dureza, y sería más tarde objeto de una actualización en 1992 y de una nueva adaptación legislativa en 1999, ambas también dirigidas por él. Fue asimismo contratista, junto con Enrique Balbín como coordinador, de las Normas Subsidiarias de Planeamiento de Illas y Candamo (1981-1984), y redactó el Plan General de Ordenación del Término Municipal de Siero (1984-1988). Ya en la década de 2000 firmó, todos ellos obtenidos por concurso público, los planes generales de ordenación de Cabranes, Sariego, Riosa y Laviana —los cuatro de 2004— y de Nava (2005).
En el ámbito comarcal y regional, redactó junto con Efrén García las Normas Complementarias y Subsidiarias de la Costa Asturiana (1972) para la Diputación Provincial, y trabajó en la constitución de oficinas de planeamiento de ámbito comarcal para COTUMA (1984-1985). Su obra de mayor proyección fue, sin duda, el Plan Territorial Especial de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA), desarrollado para el Principado de Asturias entre 1999 y 2004, al que siguió el Plan Territorial Especial de Ordenación del Suelo No Urbanizable de Costas (PESC), adjudicado por concurso público en 2009 y culminado, en su versión definitiva, en 2016. Coordinó también el esquema de ordenación del eje interportuario Avilés-Gijón (2009), en colaboración con José María Iglesias Fernández, y codirigió el Plan Territorial Especial del Sistema General de Espacios Libres en el Área Central de Asturias (2010).
Su sensibilidad hacia la protección del medio físico, coherente con su temprano compromiso ecologista, se tradujo en una larga serie de planes especiales: el estudio sobre la ampliación del Parque de Covadonga y la ordenación de la cordillera Cantábrica (1977), en colaboración con Miguel Ángel García Dori; el Plan Especial de Protección Paisajística y de Saneamiento de la Ría de Villaviciosa, que dirigiría también en su posterior revisión; el Plan Especial de Protección del Monte Naranco, en Oviedo, coordinado junto con José González-Cebrián; y su dirección, como miembro del equipo redactor, del Plan Especial de Ordenación Urbanística y de Inversiones en Covadonga, para el Real Patronato del Real Sitio. En Gijón redactó el esquema director y el plan especial de protección paisajística de la costa este de la ciudad (1993 y 1996), y ya en los años 2000 firmó los proyectos de sendas peatonales de Cadavedo y Cabo Busto y de acceso a la playa de Cueva, en Valdés, el plan de ordenación y restauración paisajística de la playa de Serantes y el proyecto del parque-playa de Verdicio, en Gozón.
En materia de reforma interior y de planeamiento universitario, redactó el Plan Especial de Reforma Interior del área de El Puente, en La Felguera, y los planes especiales de medianerías y de ordenación del área del Piles-Rinconín en Gijón. Para la Universidad de Oviedo formuló la propuesta de ordenación del campus universitario del Milán (1987), que dio forma al actual barrio ovetense del mismo nombre, y, en colaboración con Menéndez de Luarca, Salvador Molezún y Vázquez Molezún, desarrolló sucesivamente la primera idea, el plan especial, la ordenación arquitectónica y el proyecto de urbanización del campus universitario de Viesques, en Gijón, además de un primer planteamiento para la integración de los terrenos sanitarios en el campus del Cristo.
Entre sus trabajos de planeamiento industrial figuran el Plan Parcial del Polígono de la Mora (1986), el estudio de detalle de la Ciudad Industrial del Nalón (1988) y, ya en 2002, los planes parciales de los polígonos de Valdredo y de Rellayu para SOGEPSA. Completó su producción investigadora con varios trabajos redactados durante su etapa en Liverpool sobre modelización espacial y política regional, entre ellos su tesis A Contribution to the Study of the Theoretical Bases of Large Scale Spatial Modelling (1978-1979).
Distinciones
Su trayectoria fue reconocida con el Premio de Urbanismo Español 2017, concedido ex aequo por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España y la Unión de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas al Plan Territorial Especial de Ordenación del Suelo No Urbanizable de Costas. Con anterioridad, el Plan General de Ordenación de Gijón le había valido el Premio Asturias al mejor proyecto del año 1985 y un accésit en el Concurso Nacional de Urbanismo de 1986, ambos en colaboración con Loch, Menéndez de Luarca y Navarro; en 1987 obtuvo un accésit en el concurso de ordenación del área de las estaciones de Gijón, y en 1988, el primer premio en el concurso de ideas para la Ciudad Industrial del Valle del Nalón, compartido con Díaz Prieto. Formó parte también del equipo ganador —junto con Menéndez de Luarca, Salvador Molezún y Vázquez Molezún— del concurso de ideas para la ordenación del campus universitario politécnico de la Universidad Carlos III. Su Plan de Protección del Litoral Asturiano (POLA) recibió el Premio Europeo de Urbanismo, concedido por el Conseil Européen des Urbanistes en la categoría de planeamiento regional, en 2006.
Reflexiones sobre su obra
Preguntado en una ocasión si la costa asturiana estaba preservada en la medida que hubiera deseado, Fernández-Rañada respondió con franqueza que no, y reflexionó sobre la naturaleza necesariamente imperfecta de todo planeamiento urbano: un proceso en el que ninguna idea inicial se sostiene hasta el final, en el que hay que saber hasta dónde puede llegar cada momento político sin que el plan nazca ya obsoleto ni se pierda en la especulación, y en el que, según explicó, termina imponiéndose sobre todo el poder del diseño para hacer compatibles los intereses en juego. Sobre lo que le quedaba por hacer, confesó su pesar por no haber advertido antes muchas de las cuestiones a las que dedicó su carrera, y el tiempo que consideraba haber perdido a lo largo de su vida.
Fallecimiento
Ramón Fernández-Rañada Menéndez de Luarca falleció en Oviedo el 19 de febrero de 2024. Su funeral tuvo lugar en la basílica de San Juan el Real de la ciudad.
Fuentes
Para realizar estas biografías, el autor se ha basado principalmente en entrevistas publicadas en prensa, reseñas de libros y otras obras, y los CV proporcionados por los biografiados. Ade
más, siempre que ha sido posible, ha contado con la revisión y aprobación de los personajes biografiados.
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